El número de los miembros del extranjero que visitan Corea, se incrementa en progresión geométrica desde el año 2001. Como niñas recogidas en los brazos de sus madres, con los ojos llenos de alegría, todos los santos del extranjero dicen que su primer sueño es visitar Corea. El motivo es que la Madre, con quien ellos anhelan encontrarse, está en ese pequeño país del oriente. Ellos desean sentir el país de la Madre y comprender la verdad con el corazón. La Iglesia de Dios alumbra la luz de la verdad en todo el mundo.