Versión de audio

Como está profetizado en Isaías 60, cuando alumbremos
la luz de la gloria de la Madre Jerusalén Celestial,
los pueblos que están en las tinieblas tendrán discernimiento espiritual,
y todas las naciones y reyes vendrán a la Madre Celestial
y le darán gloria.
Así como el papel crucial que permite al árbol producir frutos
está en su raíz, si nos jactamos de Dios Madre
y confiamos en Ella, esta obra del evangelio se completará rápidamente.