Dios mira el corazón.
Dios no permite llevar frutos a los que se muestran
como cristianos pero la mitad de su corazón está en el mundo.
Dios concede excelentes resultados del evangelio
a los que le temen y obedecen el primer mandamiento:
“Amarás a tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”.\