En muchos países occidentales, entre ellos los EE. UU., el cristianismo retrocede día a día; sin embargo, la Iglesia de Dios está llena de personas deseosas de estudiar la Biblia. La obra del evangelio en Norteamérica, que comenzó en Los Ángeles, se está expandiendo a todo EE. UU.. En la Iglesia de Dios, todos los miembros están unidos sin distinción de cultura o raza. La antorcha del evangelio en Norteamérica se difundió pronto a toda Sudamérica. En Asia, África, Europa y también en Oceanía, se difunde el fervor del evangelio y se lleva a cabo la maravillosa obra de Dios. Los hermanos y hermanas del extranjero expresan de corazón su gratitud por la verdad del nuevo pacto, con una sonrisa brillante. Ellos vuelan a Corea para visitar la tierra santa del evangelio del nuevo pacto, para aprender la Biblia y para lograr un encuentro con la Madre de nuestros espíritus.