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La razón de que los santos de la Iglesia de Dios reciban el refinamiento de la fe

Hay un proceso que los miembros de la Iglesia de Dios deben atravesar para obtener una completa salvación. Es el “refinamiento de la fe”. La Biblia ha registrado que existen numerosas pruebas y refinamiento hasta que entremos en el eterno reino de los cielos. Es porque solo a través del refinamiento podemos renacer como el perfecto pueblo celestial.

Hay un cuento de niños que es una obra maestra mundial llamada Tres mil leguas en busca de mamá. Trata de un niño de nueve años llamado Marco, que emprende un largo viaje de unos 12 000 kilómetros desde Italia hasta Argentina en busca de su madre. El joven Marco pasa por todo tipo de obstáculos y dificultades en el proceso de encontrar a su madre. Después de un largo y duro viaje, finalmente pudo reunirse con su madre. Mucha gente se conmovió ante la escena del reencuentro de la madre y el hijo. Marco superó “el tiempo de refinamiento” hasta que pudo encontrar a su madre que extrañaba mucho, y vivir feliz.

En estos días también tenemos mucho refinamiento hasta poder regresar a Sion, que es la Iglesia de Dios, buscando a nuestro Padre y nuestra Madre celestiales. El proceso de refinamiento también está esperando por nosotros hasta que regresemos al reino de los cielos. Sin embargo, si superan el refinamiento como lo hizo Marco en la historia infantil, gozarán de la vida eterna y la felicidad en el cielo por los siglos de los siglos.

La palabra “refinar” significa “reducir a un estado puro”, “purificar o remover las impurezas”. La razón de que Dios nos haya dado un proceso llamado refinamiento es para remover las impurezas de nuestras almas y hacer de ellas una obra de arte de la creación perfecta.

El final feliz de los santos de la Iglesia de Dios que superan el refinamiento

Por supuesto, el proceso de refinamiento es doloroso y triste, y la idea de evitarlos surge en el corazón. Algunos encuentran dificultades en la economía, otros en la gente que los rodea, y otros en el conocimiento y la sabiduría que les falta. El refinamiento también proviene de una apariencia que podría estar por debajo de los demás. Pero las recompensas de los que han superado el refinamiento son enormes.

“para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,”1 Pedro 1:7

La Biblia dice que los que superan el refinamiento tienen una fe “mucho más preciosa que el oro”. También explica que ellos “recibirán alabanza, gloria y honra” de Dios en el cielo. Por eso los santos de la iglesia primitiva estaban siempre gozosos y daban gracias en todo al experimentar el refinamiento de la fe (1 Tesalonicenses 5:16).

Hace dos mil años, Jesús dijo: “Toma tu cruz, y sígueme” (Mateo 16:24). La cruz significa prueba, refinamiento, sacrificio y dificultades. En el proceso de guardar nuestra fe, a veces las cosas no salen bien y hay muchas dificultades, e incluso encontrarán problemas. No obstante, no deben renunciar al camino que lleva al cielo. La razón es que las aflicciones del tiempo presente en esta tierra no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.

Todos los santos de la Iglesia de Dios seamos los que entren en el reino de los cielos buscando a nuestros hermanos y hermanas perdidos, anhelando el cielo y creyendo en nuestro Padre y nuestra Madre celestiales hasta el final.