La persona que ama a Dios con todo su corazón y mente, se jacta con orgullo de nuestro Padre y nuestra Madre Celestiales, quienes vinieron a la tierra para salvar a la humanidad, en cualquier circunstancia.
La fe y la obediencia mostradas por los antepasados de la fe como Abraham en la Biblia, puede llamarse piedad filial hacia nuestros Padres espirituales.
(Relato sobre el hijo que se jactó del amor ilimitado de su madre y el hijo que se avergonzó de su madre)