Así como Adán y Eva perdieron la gloria del Huerto del Edén debido al pecado de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, la humanidad perdió toda gloria a causa de sus pecados en el cielo y fue arrojada a esta tierra. La humanidad estaba separada de Dios a causa de sus pecados, pero Dios les ha permitido rendir el culto a través de las siete fiestas solemnes, incluidos el Día de Reposo y la Pascua, como una forma de perdonar sus pecados.
Podemos confirmar en la Biblia que el sacrificio de Abel, que agradó a Dios, anunciaba que Cristo perdonaría los pecados de la humanidad derramando su sangre en la cruz. A través del sacrificio de sangre, es decir, el culto, la humanidad puede acercarse a Dios y convertirse en parte de la familia de Dios como hijos e hijas de Cristo Ahnsahnghong y Dios Madre, los Salvadores en la época del Espíritu Santo.
Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, Efesios 2:13, 19
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