En esta época, Cristo Ahnsahnghong vino a esta tierra como estaba profetizado, estableció la Iglesia de Dios y dio a conocer a la Madre Jerusalén celestial, diciendo: «Yo sigo a la Madre». Tal como estaba profetizado, la gloria de la Madre Jerusalén celestial se ha convertido en la luz de la esperanza en este mundo oscuro.
Mientras los miembros hacen brillar la luz de Jerusalén, creyendo que este es el evangelio dirigido por Dios, personas de diferentes idiomas y culturas de todo el mundo se apresuran a regresar a Sion. A sus hijos que creyeron en las profecías e hicieron brillar la gloria de la Madre Jerusalén celestial, Dios cumple su promesa: «Poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre».
Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. Isaías 60:2–3
Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre. Daniel 7:18
Apartado de correos 119, Bundang, Bundang-gu, Seongnam-si, Gyeonggi-do, República de Corea
Tel.: 031 738 5999; Fax: 031 738 5998
Sede administrativa: 50 Sunae-ro (Sunae-dong), Bundang-gu, Seongnam-si, Gyeonggi-do, República de Corea
Iglesia matriz: 35 Pangyoyeok-ro (526 Baeghyeon-dong), Bundang-gu, Seongnam-si, Gyeonggi-do, República de Corea
ⓒ Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial. Todos los derechos reservados. Política de privacidad