El éxito o el fracaso de la obra del evangelio depende de cuán fuerte sea nuestra fe en Dios. Así como Dios nos mostró en las batallas en los días de Gedeón y Josué, aquellos cuya fe se ve sacudida por el entorno y las condiciones quedan excluidos del ejército de Dios, y solo aquellos que tienen una fe firme en Dios son utilizados para escribir la historia de la victoria.
Dios ha guiado cada época de una manera que ningún hombre podría imaginar. Incluso en la época del Espíritu Santo, cuando creamos plenamente en las palabras de Cristo Ahnsahnghong y Dios Madre: «Salvar al mundo», cumpliremos la misión del ejército celestial, que es completar el evangelio del reino.
Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. 2 Timoteo 2:3–4
Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28:18–20
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